Desde 1983
Nuestra historia
Corría el año 1983 cuando la idea nació a bordo de un crucero, donde el señor Emilio Salvatore estaba de vacaciones con su familia. Allí, sentado a la mesa de juego durante una partida de bingo, no pudo evitar pensar que los estadounidenses, en cierto modo, aunque cambiando algún detalle, les habían «robado» la tómbola a los italianos.
Así, una vez de vuelta en Nápoles, pensó y repensó en un juego totalmente partenopeo que uniera el principio del bingo con el espíritu de la tómbola. Dicho y hecho: bastó sustituir los números del juego americano por cartas napolitanas y poner la baraja en lugar del «Panariello» de la tómbola, la cestita de los números. Una vez redactado el reglamento, como las combinaciones posibles del juego eran cinco, decidió llamarlo «Sinco», en homenaje a la lengua española, porque le gustaba más.
Terminada la fase creativa, el señor Emilio montó el tablero, las cartas y los cartones en su fábrica —una mercería con más de treinta años de actividad— y después se dedicó a la producción y distribución del juego. El éxito fue inmediato, no solo en Nápoles, sino también en las principales ciudades italianas.

La entrevista a Emilio Salvatore
El vídeo está en italiano.
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